
Sopa cremosa de calabaza con coco y jengibre
Sopa aterciopelada de Hokkaido con leche de coco, jengibre y semillas de calabaza tostadas, comida reconfortante para los días fríos.
- Preparación
- 15 min
- Tiempo de cocción/horneado
- 25 min
- Total
- 40 min
- Dificultad
- Fácil
- Calorías
Sopa aterciopelada de Hokkaido con leche de coco, jengibre y semillas de calabaza tostadas, comida reconfortante para los días fríos. No es necesario pelar la calabaza Hokkaido, por lo que la sopa está en la mesa en 40 minutos y adquiere su hermoso color naranja brillante.
Instrucciones paso a paso
- 1
Preparar la calabaza
Lava bien la calabaza Hokkaido y córtala por la mitad, luego raspa las semillas con una cuchara. Como la piel se ablanda al cocinarla, puedes dejarla puesta, esto te ahorra trabajo y le da a la sopa su hermoso color más adelante. Corta la pulpa en cubos grandes. Pela la cebolla, el ajo y el jengibre y córtalos finamente para que liberen su aroma de manera uniforme.
- 2
Sofreír
Calienta el aceite de oliva en una olla grande y sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente, sin que se dore. Ahora añade el ajo, el jengibre y el curry en polvo y tuesta brevemente hasta que toda la cocina huela de maravilla. Esto solo toma un buen minuto, ya que el curry se quema rápido y se vuelve amargo.
- 3
Cocinar a fuego lento
Pon los cubos de calabaza en la olla y vierte el caldo de verduras hasta que todo esté apenas cubierto. Tapa la olla y deja que la sopa hierva a fuego lento durante unos 20 minutos. La calabaza está lista exactamente cuando se puede aplastar sin esfuerzo con un tenedor.
- 4
Triturar
Vierte la leche de coco, pero reserva un chorrito para decorar. Ahora tritura la sopa con la batidora de mano hasta que quede muy aterciopelada y sin grumos. Sazona generosamente con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada recién rallada, esto redondea todo el sabor.
- 5
Servir
Tuesta las semillas de calabaza en una sartén sin grasa hasta que huelan bien y salten ligeramente, esto solo toma dos a tres minutos. Sirve la sopa en platos hondos, haz un bonito remolino con la leche de coco reservada y espolvorea las semillas por encima. Para terminar, añade unas gotas de aceite de semillas de calabaza por encima, y tu comida reconfortante está lista.


