
Mousse de Chocolate
Crema aireada e intensamente chocolatosa con solo cuatro ingredientes, sin nata en la receta original.
- Preparación
- 25 min
- Tiempo de cocción/horneado
- –
- Total
- 4 h 25 min
- Dificultad
- Media
- Calorías
Crema aireada e intensamente chocolatosa con solo cuatro ingredientes, sin nata en la receta original. Todo el volumen proviene de las claras de huevo batidas a punto de nieve, por lo que es crucial incorporarlas con movimientos envolventes en lugar de remover. Menos ingredientes significa aquí que la calidad del chocolate determina por completo el sabor.
Instrucciones paso a paso
- 1
Derretir el chocolate
Derrite el chocolate picado con la mantequilla al baño maría caliente y remueve de vez en cuando hasta que la masa esté suave y brillante. Asegúrate de que no caiga ni una gota de agua, ya que incluso las cantidades más pequeñas hacen que el chocolate se apelmace inmediatamente y quede inservible. Después, deja que se enfríe hasta que esté tibio al tacto.
- 2
Incorporar las yemas
Incorpora las yemas de huevo una a una a la masa de chocolate tibia. Si está demasiado caliente, las yemas se cuajarán, y si está demasiado fría, la masa se endurecerá y no se podrá mezclar. Tibio al tacto significa que puedes meter el dedo sin problema. La masa se volverá notablemente más espesa y brillante.
- 3
Montar las claras
Bate las claras de huevo con la pizca de sal en un bol limpio y sin grasa. En cuanto formen picos blancos, espolvorea el azúcar lentamente y sigue batiendo hasta que las claras estén brillantes y formen picos firmes. Una sola gota de yema en la clara impedirá que se monte.
- 4
Incorporar con movimientos envolventes
Primero, mezcla un tercio de las claras batidas enérgicamente con la masa de chocolate para aligerarla. Luego, incorpora el resto en dos tandas con una espátula, trabajando con movimientos amplios de abajo hacia arriba. Detente en cuanto no se vean más vetas blancas, ya que cada movimiento adicional hace perder aire.
- 5
Enfriar
Vierte la mousse en seis vasos o en un bol grande y métela en la nevera durante al menos cuatro horas, o mejor aún, toda la noche. Debe estar completamente fría para conseguir su consistencia firme y a la vez aireada. Sírvela con una cucharada de nata montada y virutas de chocolate.


