
Galletas con chispas de chocolate
Crujientes por fuera, suaves y masticables por dentro, con trozos de chocolate derretido.
- Preparación
- 25 min
- Tiempo de cocción/horneado
- 12 min
- Total
- 12 h 37 min
- Dificultad
- Fácil
- Calorías
Crujientes por fuera, suaves y masticables por dentro, con trozos de chocolate derretido. La mantequilla tostada y una noche de reposo en la nevera transforman unas buenas galletas en unas extraordinarias, ya que durante este tiempo se desarrollan aromas a caramelo y la masa se esparce menos. La paciencia es el verdadero ingrediente aquí.
Instrucciones paso a paso
- 1
Tostar la mantequilla
Derrite la mantequilla en una olla de fondo claro a fuego medio y déjala hervir a fuego lento hasta que haga espuma, la espuma disminuya y se formen copos dorados en el fondo. Entonces olerá claramente a nuez. Viértela inmediatamente en un bol y déjala enfriar durante veinte minutos hasta que esté tibia al tacto.
- 2
Incorporar el azúcar
Mezcla enérgicamente la mantequilla tostada enfriada con ambos tipos de azúcar hasta obtener una masa brillante y arenosa. Déjala reposar cinco minutos y vuelve a remover, así el azúcar se disuelve parcialmente y las galletas adquieren más tarde su típica superficie agrietada.
- 3
Preparar la masa
Incorpora los huevos y el extracto de vainilla hasta que la masa esté suave y ligeramente brillante. Tamiza la harina, el bicarbonato y la sal por encima e incorpora todo solo hasta que no se vea harina seca. Mezclar demasiado desarrolla el gluten y hace que las galletas queden duras en lugar de suaves. Por último, incorpora los trozos de chocolate.
- 4
Enfriar durante la noche
Cubre la masa y métela en la nevera al menos doce horas, preferiblemente veinticuatro. Durante este tiempo, la harina se hidrata por completo y se forman aromas a caramelo y toffee. La diferencia con la masa recién horneada es claramente perceptible y es el paso más importante de toda la receta.
- 5
Hornear
Forma unas 20 bolas de unos 60 g cada una con la masa fría y colócalas en bandejas con abundante espacio entre ellas. Hornéalas a 180 °C con calor arriba y abajo de diez a doce minutos, hasta que los bordes estén firmes y dorados, pero el centro aún se vea claramente blando. Espolvorea sal en escamas por encima y déjalas reposar diez minutos en la bandeja.


