
Puré de patatas cremoso
Puré suave como la mantequilla hecho con patatas harinosas, pasado por el pasapurés y nunca por la batidora.
- Preparación
- 15 min
- Tiempo de cocción/horneado
- 25 min
- Total
- 40 min
- Dificultad
- Fácil
- Calorías
Puré suave como la mantequilla hecho con patatas harinosas, pasado por el pasapurés y nunca por la batidora. El orden es fundamental: primero la mantequilla caliente y luego la leche caliente, ya que la grasa envuelve los gránulos de almidón y los mantiene separados. Si se hace al revés, lo cremoso se vuelve pegajoso en cuestión de segundos.
Instrucciones paso a paso
- 1
Cortar las patatas de manera uniforme
Pela las patatas y córtalas en trozos del mismo tamaño de unos cuatro centímetros. Que sean uniformes es más importante que su tamaño, ya que los trozos de distinto tamaño nunca se cocinan al mismo tiempo, y las patatas demasiado cocidas absorben agua que luego acaba en el puré.
- 2
Cocer en agua con sal
Ponlas en agua fría con abundante sal y cuécelas de veinte a veinticinco minutos, hasta que un cuchillo se deslice sin resistencia. Empezar con agua fría no es un detalle menor, ya que así los bordes y el centro se cocinan de manera uniforme, en lugar de que el exterior se deshaga mientras el centro sigue duro.
- 3
Dejar evaporar
Escurre las patatas y déjalas evaporar destapadas en la olla caliente de dos a tres minutos, hasta que la superficie tenga un aspecto harinoso y mate. Cada gramo de agua que se evapore ahora no tendrás que compensarlo después con mantequilla.
- 4
Prensar y añadir mantequilla
Pasa las patatas aún calientes por un pasapurés de vuelta a la olla. Incorpora la mantequilla en trozos hasta que se absorba por completo, ya que la grasa debe envolver el almidón antes de añadir el líquido. Remueve con una cuchara de madera y no con unas varillas.
- 5
Verter la leche y sazonar
Calienta la leche y la nata hasta que humeen, y viértelas en pequeñas porciones sin dejar de remover hasta alcanzar la consistencia deseada. Sazona con sal, pimienta blanca y nuez moscada recién rallada, y espolvorea el cebollino por encima. Sirve inmediatamente, al puré no le gusta esperar.


