
Salmón al horno con mantequilla de limón y espárragos verdes
Salmón al horno de color rosa pálido con mantequilla de limón espumosa, un plato de 30 minutos que sabe a restaurante.
- Preparación
- 10 min
- Tiempo de cocción/horneado
- 18 min
- Total
- 28 min
- Dificultad
- Fácil
- Calorías
Salmón al horno de color rosa pálido con mantequilla de limón espumosa, un plato de 30 minutos que sabe a restaurante. Cocinado a temperatura suave, el salmón se mantiene jugoso y en su punto, mientras que los espárragos verdes se asan en la misma bandeja. Mínimo esfuerzo al fregar, máximo placer.
Instrucciones paso a paso
- 1
Preparación
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo para que luego esté a la temperatura ideal. Pela finamente el tercio inferior de los espárragos verdes, ya que a menudo es leñoso, y simplemente rompe los extremos duros. Justo en el punto donde el espárrago se rompe por sí solo, termina automáticamente la parte dura.
- 2
Preparar la bandeja
Distribuye los espárragos en una bandeja, añade aceite de oliva, sal y pimienta por encima y dales la vuelta con las manos hasta que todos los tallos brillen. Seca el salmón por todos lados con papel de cocina, esto es importante para que la piel quede crujiente en lugar de cocerse al vapor. Condiméntalo y coloca los filetes con la piel hacia abajo entre los espárragos.
- 3
Cocción
Introduce la bandeja en el horno y cocina todo de 16 a 18 minutos. El salmón está perfecto cuando su interior todavía está ligeramente jugoso, la temperatura central es entonces de unos 52 °C. Aquí es mejor comprobarlo un poco antes que demasiado tarde, ya que se seguirá cocinando con el calor residual.
- 4
Espumar la mantequilla de limón
Deja que la mantequilla haga espuma con el ajo picado en un cazo pequeño hasta que chisporrotee suavemente y tenga un maravilloso aroma a nuez. Incorpora ahora el zumo y la ralladura de limón y añade el eneldo fresco. Esta salsa caliente y espumosa es el secreto que convierte el plato en una pequeña experiencia de restaurante.
- 5
Servir
Sirve el salmón y los espárragos uno al lado del otro en platos precalentados y rocía ambos generosamente con la mantequilla de limón caliente. Un último toque de eneldo por encima, y ya tienes en la mesa un plato que parece mucho más elaborado de lo que realmente fue. ¡Buen provecho!


