
Muslos de pollo en Airfryer
Veintidós minutos para lograr una piel crujiente, sin horno, sin freidora tradicional y sin salpicaduras.
- Preparación
- 10 min
- Tiempo de cocción/horneado
- 22 min
- Total
- 32 min
- Dificultad
- Fácil
- Calorías
Veintidós minutos para lograr una piel crujiente, sin horno, sin freidora tradicional y sin salpicaduras. Un muslo de pollo aporta su propia grasa, y la freidora de aire solo tiene que extraerla de la piel lo suficientemente rápido. Una cucharada de polvo de hornear en la mezcla de especias acelera esto considerablemente.
Por qué funciona
La piel del pollo se vuelve crujiente cuando pierde su agua y la grasa subyacente se fríe. Ambos procesos llevan tiempo, a menos que se aumente el pH de la superficie. Eso es exactamente lo que hace el polvo de hornear: en un entorno ligeramente alcalino, la reacción de Maillard ocurre más rápido y, al mismo tiempo, las proteínas de la superficie se descomponen un poco, creando más área. Media cucharadita para dos muslos adelanta el dorado varios minutos sin que se note su sabor. El segundo punto es la temperatura interna: la carne del muslo debe alcanzar de 80 a 82 °C, no los 74 °C que se aplican a la pechuga. Solo por encima de los 78 grados su colágeno se transforma en gelatina, y es por eso que un muslo con un par de minutos más queda más tierno en lugar de seco.
Instrucciones paso a paso
- 1
Secar y condimentar
Seca los muslos muy bien, incluso debajo de la piel. Mezcla el polvo de hornear, la sal, el pimentón, el ajo en polvo y la pimienta, y frota los muslos por todos lados, terminando con el aceite. El polvo de hornear no actúa aquí como levadura, sino como un acelerador del dorado.
- 2
Comenzar con la piel hacia abajo
Coloca los muslos con la piel hacia abajo en la cesta, dejando espacio entre ellos. Cocina doce minutos a 190 °C. En esta fase, la grasa debajo de la piel se derrite y la piel reposa en ella, lo que equivale prácticamente a freír en su propia grasa.
- 3
Dar la vuelta y terminar de cocinar
Dale la vuelta a los muslos y cocina diez minutos más a 190 °C. La piel debería estar ahora de un color dorado oscuro y crujir de forma audible al tocarla. Si todavía está pálida, añade dos minutos a 200 °C.
- 4
Comprobar la temperatura interna y dejar reposar
Mide en el punto más grueso junto al hueso: de 80 a 82 °C. Para la carne del muslo esto no es demasiado, sino exactamente lo correcto, ya que por debajo de esa temperatura el tejido conectivo sigue estando duro. Deja reposar cinco minutos para que los jugos se distribuyan.


