
Avena nocturna
Copos de avena remojados durante la noche con yogur y chía, listos para añadir los ingredientes por la mañana.
- Preparación
- 10 min
- Tiempo de cocción/horneado
- –
- Total
- 8 h 10 min
- Dificultad
- Fácil
- Calorías
Copos de avena remojados durante la noche con yogur y chía, listos para añadir los ingredientes por la mañana. La proporción de una parte de avena por una parte y media de líquido es la clave, ya que muy poco la deja seca y demasiado la deja aguada. Cinco minutos de trabajo por la noche para tener el desayuno listo durante tres días.
Instrucciones paso a paso
- 1
Mezclar la base
Mezcla bien los copos de avena, el yogur, la leche, las semillas de chía, el sirope de arce, la canela y la pizca de sal en un bol. La sal parece un detalle sin importancia, pero realza notablemente el dulzor sin necesidad de añadir más sirope. Remueve muy bien para que las semillas de chía se distribuyan y no se formen grumos en el fondo.
- 2
Llenar los tarros
Reparte la mezcla en dos vasos o tarros con tapa de rosca y llénalos como máximo hasta tres cuartas partes, ya que la masa se hincha notablemente durante la noche. Ciérralos bien. Los tarros con tapa de rosca son prácticos porque te los puedes llevar directamente.
- 3
Dejar reposar
Mete los tarros en la nevera durante toda la noche, o al menos seis horas. Los copos de avena absorben todo el líquido, las semillas de chía forman un gel y todo queda cremoso y listo para comer con cuchara. Si se dejan menos de seis horas, los copos quedarán granulosos.
- 4
Comprobar la consistencia
Remueve bien la avena por la mañana. Si está demasiado espesa, añade leche a cucharadas hasta que esté a tu gusto, ya que la capacidad de absorción varía mucho según la marca de los copos de avena. Si la avena ha quedado demasiado líquida, puedes arreglarla añadiendo una cucharada más de semillas de chía y esperando diez minutos.
- 5
Decorar y servir
Reparte las rodajas de plátano, los frutos rojos y las nueces picadas por encima y, si quieres, añade una cucharada de crema de frutos secos. Los ingredientes se añaden a propósito en este momento, ya que las nueces remojadas durante la noche pierden su textura crujiente y los plátanos se vuelven marrones y blandos.


